En casa o en la vía pública, las situaciones de emergencia relacionadas con paros cardíacos y casos de atragantamiento no esperan, y es mucho lo que se puede hacer antes que aparezca una ambulancia.
Con el objeto de entrenar gratuitamente en este aspecto a individuos, asociaciones de vecinos, centros de trabajo, y organizaciones comunitarias, el Departamento de Bomberos de la ciudad de Nueva York en conjunto con la Asociación Americana del Corazón, han creado el programa sobre RCP, o Reanimación Cardiopulmonar.
“La reanimación cardiopulmonar (CPR, por sus siglas en inglés), es una técnica básica de rescate y soporte vital para alguien cuyo corazón se ha detenido”, explica la puertorriqueña Lizette Claro, coordinadora del programa de educación y de la unidad entrenamiento móvil de RCP del Departamento de Bomberos de Nueva York.
“La mayoría de las emergencias cardíacas ocurren en casa. Si se practica RCP al paciente mientras llega la ambulancia, las posibilidades de sobrevivir se incrementan al doble. Por eso creamos el programa de entrenamiento en abril pasado, y hasta hoy hemos entrenado 1600 personas en el área de Nueva York. Para el 2006 esperamos entrenar 10 mil personas”, agrega.
ENTRENAMIENTO PREVENTIVO
En octubre pasado la unidad móvil que coordina Claro, le dio un entrenamiento en RCP y Heimlich Maneuver, maniobra usada en casos de atragantamiento, a los empleados del restaurante Coogan’s en el alto Manhattan, “dos semanas después un cliente tuvo una emergencia y los meseros fueron capaces de controlarla antes que llegara la ayuda”, explica.
Según Lizette Claro, cuando el corazón deja de latir o la respiración se detiene, se produce lo que se llama la muerte clínica, y aproximadamente 6 minutos después al no recibir oxigeno el cerebro deja de funcionar, que es lo que se llama muerte biológica, la cual es irreversible. Por ello en los primeros minutos es de vital importancia aplicar RCP para que la sangre siga circulando y el cerebro reciba oxigeno, así se mantiene a la persona viva hasta que la ambulancia o tratamiento medico estén disponibles.
“Si la persona no habla, no se mueve y no responde a los estímulos, primero se llama al 911, y en los minutos que tarda una ambulancia se aplican las técnicas de comprimir el pecho de la victima, y aplicar las respiraciones boca a boca, todo a un ritmo preciso”, dice.
“Con el curso que damos en inglés o en español, y el kit (caja que contiene un manual, un maniquí de practica, un DVD instruccional, y una mascarilla de protección), les enseñamos a hacerlo bien, pero la práctica es la base de todo. Mientras más se practique en la casa o en el trabajo, más sentido hace la teoría”, agrega.
El kit en inglés, creado por la Asociación Americana del Corazón, se entrega a cada uno de los participantes durante el curso de instrucción que dura de 45 minutos. Para febrero del 2006 este mismo kit estará disponible en español.
La unidad móvil de entrenamiento opera en el área metropolitana de lunes a viernes de 8 a.m. a 8 p.m., y fue creada ya que muchas de las personas que deseaban tomar el curso no sabían como llegar a las clases, no querían viajar, o no tenían como pagar la transportación. Por eso decidieron llevarla a la comunidad con la condición que hayan mínimo diez personas en cada una de las clases.
“Dictamos los cursos en iglesias, organizaciones comunitarias, escuelas, juntas de vecinos en edificios, o grupos de gente que se reúnen”, dice Claro. “A cada participante le damos un kit para que lo lleven a casa, y le enseñen y practique con la familia. Muchas veces no todos los miembros de la familia pueden venir a la clase, pero uno de ellos se instruye y pasa el conocimiento a los demás. Un efecto multiplicador, es lo que queremos que sea este programa”, explica.
OTROS RECURSOS
Manuel Delgado, paramédico del Departamento de Bomberos y profesor a nivel nacional de la Asociación Americana del Corazón en emergencias cardiacas avanzadas, trabaja arduamente al lado de Lizette Claro y su equipo, para que este programa gratuito llegue a la comunidad, así como para implementar la instalación de Desfibriladores Externos Automatizados, o DEA.
“Cuando una persona fallece o pierde la conciencia, tiene una primera arritmia donde el corazón en vez de funcionar como una válvula, empieza a temblar, y no mueve la sangre. Para corregir esto se aplican choques eléctricos con un DEA”, explica.
“Estos DEA (Desfibriladores Externos Automatizados), se están empezando a instalar en sitios estratégicos, y edificios en toda la ciudad, a través del programa de acceso público a un desfibrilador, que implementa la alcaldía de Nueva York. En el sitio se designa una persona responsable en caso de emergencia. Tiene que buscar la máquina, colocársela a la víctima y apretar un botón. Es lo único que hay que hacer antes que llegue la ambulancia”, agrega.
Según Delgado, las posibilidades de sobrevivir un ataque cardiaco en la ciudad de Nueva York son de un 4%, mientras que en Seattle, estado de Washington, las posibilidades son de hasta un 30%. Esto sucede ya que en Seattle, aparte de ser una ciudad más pequeña y más joven, para graduarse de escuela secundaria o para sacar la licencia de conducir hay que tomar un curso de RCP.
“En Nueva York enseñamos a poner un condón pero no enseñamos RCP”, argumenta este paramédico de ascendencia cubana, “pero en los próximos meses eso va a cambiar bastante, con la ayuda de la comunidad, y los 10 mil kits que vamos a tener. Allí se han incluido capítulos especiales sobre RCP para niños, técnicas en caso de atragantarse (Chocking), y la información completa de cómo usar un desfibrilador externo automatizado (DEA)”.
Si su grupo de vecinos, organización comunitaria, o lugar de trabajo, desea recibir el curso gratuito sobre Reanimación Cardiopulmonar, al igual que el kit para practicar, debe visitar la página web www.nyc.gov/fdny/cpr, donde puede llenar la aplicación y enviarla por correo. También puede comunicarse con Lizette Claro en la oficina de la unidad móvil de entrenamiento de CPR del Departamento de Bomberos de Nueva York, al (718) 281 3888.
JB©
Fotos: José Bayona