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Cada tarde después del colegio, Gala Aurora Pardo tiene que hacer sus tareas en Internet a través de la pagina riverdeep.com, utilizando una clave especial que le otorgan en su colegio.
Aunque el tiempo que gasta haciéndolas es controlado por sus maestros a través del portal, sus padres, Maru y Eduardo, se aseguran que el tiempo que pasa en la red sea utilizado de manera productiva.
“Se que eventualmente Gala Aurora estará expuesta en Internet a muchas cosas, unas positivas y otras negativas. Pero sería egoísta de mi parte negarle el acceso a la red”, dice Maru Pardo, cuya ocupación principal es la educación de su hija.
Para los Pardo la red no es algo extraño del todo. La usan continuamente por su trabajo y en su vida personal.
“Cuando tu hijo te ve que pasas horas chateando con la familia, sabes que va a desarrollar una afición por lo mismo y es muy difícil impedírselo. Es como el padre que fuma y le dice a su hijo que no fume”, dicen Maru y Eduardo.
Ellos al igual que la mayoría de padres advierten a su hija que no hable con extraños, que no de información por teléfono a nadie, controlan que programas de televisión puede ver, pero muy pocas veces saben que hace en realidad cuando está “en línea”.
Su preocupación está más que justificada. A través de Internet su hija puede caer, sin saberlo, en manos peligrosas.
ASESORÍA PROFESIONAL
“El primer elemento en el que se fijan los pederastas en Internet es en el 'profile', o descripción personal del menor”, explica Ken Cullen, trabajador social especializado en prevención de abuso infantil.
"Allí el adolescente o niño, coloca datos como, 'mis compañeros de clase son aburridos, me siento sola, tal vez debería buscar chicos mayores, etc.', y eso es lo que estas personas utilizan para entablar una conversación primero a través de email, y después en las salas de charla (chat)”.
Según las estadísticas, muchos de estos pederastas no poseen historial criminal y son ciudadanos comunes y corrientes, con trabajos y familias estables.
“Aquí estamos hablando de una pandemia no declarada. Antes de cumplir los 18 años, una de cada cuatro niñas ha sido molestada sexualmente a través de Internet, y uno de cada seis niños ha corrido con la misma suerte. Y lo más triste de todo, es que muchos de estos casos no han sido reportados a las autoridades ”, sostiene Cullen.
HABLAR CON LOS HIJOS
Existen varios pasos a tomar frente a una situación como esta. “La primera de ellas es hablar con los hijos. La comunicación franca y abierta es lo más importante. Los niños se sentirán seguros en su núcleo familiar y confiaran todo a sus padres".
"Otra cosa importante es colocar la computadora en un lugar visible de la casa, como la sala de TV. Nunca dejarla en la habitación del menor. Es importante también revisarla cada cierto tiempo en busca de algún material pornográfico, mensajes o conversaciones con extraños”, recomienda Cullen.
“Muchos de los padres por su estatus migratorio no denuncian cualquier irregularidad a las autoridades y la situación se empeora por la impunidad. Los padres no deben tener miedo en reportar estos casos. Puede ser a la policía local o si lo prefieren al Centro Nacional para Menores Victima de Abuso 1800 THE LOST (800 843 5678), quienes tienen un personal bilingüe muy capacitado”, agrega.
TECNOLOGÍA SEGURA
Tambien existen recursos tecnológicos para prevenirla. El más usado son los programas de control en Internet.
“Existen varios programas entre los que están Cyber Sitter (www.cybersitter.com), Kids Net (www.kidsnet.com) y Net Nanny (www.net-nanny-software.com), que se instalan en la computadora y bloquean cualquier página web inapropiada. Se controlan por medio de una clave que solo debe ser conocida por el padre, y debería ser diferente a la que se usa comúnmente en casa”, explica Justin Gorkic especialista en tecnología de Internet.
“Si queremos una compañía proveedora de Internet que sea segura para nuestros hijos, se puede usar AOL Latino la cual tiene un buen sistema de controles de seguridad. Pero hay que recordar que una vez que el menor abre una ventana diferente a AOL, ya está navegando libremente en Internet”, agrega.
Esta misma situación se presenta frecuentemente con los “Online Games” que son gratuitos en la red y muy populares entre los jóvenes.
“Los padres ven a sus hijos jugar en la pantalla con un rival virtual, pero no saben que muchos de estos juegos tienen salas de charla escondidas que conectan a los participantes para 'chatear' durante el juego. Por eso lo más importante es que ellos se sienten con sus hijos a conocer el juego y así saber si es apto para su nivel y su edad”, aclara Gorkic.
Ante estos inconvenientes con la red, pero sin olvidar las ventajas que ofrece, los Pardo decidieron balancear el tiempo que Gala Aurora pasa en su computadora, con otras actividades que son igual de beneficiosas.
“Los padres pensamos que el Internet es el sustituto de la TV, y nos hemos olvidado de enseñar a nuestros hijos a pintar, por ejemplo, a jugar juegos de mesa, a escuchar y a apreciar la música, que fue la forma como crecimos nosotros”, afirma Maru al respecto.
Fotos: José Bayona y Eduardo Pardo.
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