|
Uno de los sueños de todo inmigrante que llega a los Estados Unidos es poder estudiar en la universidad una carrera que le abra las puertas a una mejor vida. Para ello hay que acceder a una institución de educación superior, después de demostrar que se tiene la educación secundaria o preparatoria, y la única forma de hacerlo es pasando el examen de GED (General Education Development Test), ó Prueba de Desarrollo General de Educación.
Trabajar y estudiar para hacer realidad este sueño es lo que hacen día a día los mexicanos Ada Omaña, Agustín Espinosa, Angélica Cisneros y Héctor Sánchez, quienes asisten a las clases de preparación para presentar el examen que imparte la organización comunitaria Unión Settlement, en la calle 104, en El Barrio.
“He visto muchas oportunidades y me ha tocado perderlas. No por falta de capacidades, sino por que no tengo el grado que me acredita. El diploma que traje de México, aquí no tiene ninguna validez”, dice Ada Omaña de 29 años, procedente de Cuatla, Morelos, y quien lleva 10 años en este país,
“Si no tienes un título universitario, el tiempo pasa, la vida pasa y uno continua en el mismo lugar siempre. Los inmigrantes estamos aquí y generamos dinero a través de nuestros impuestos, para mantener sitios como este y hay que aprovecharlos”, acota Ada.
PADRE EJEMPLAR
Agustín Hernández de 32 años, procedente de Puebla, trabaja como mesero en un restaurante en Times Square, y estudia ingles en el Hunter College. Al aprobar el GED, podrá acceder a un mejor trabajo e ingresar a la universidad, “quiero ser trabajador social y este es el primer paso para empezar a estudiar. Para pagar esos estudios necesito un mejor trabajo, el cual se puede conseguir”.
Según este mexicano quien lleva tres años en este país, existe una necesidad de trabajadores hispanos en diferentes áreas, “se necesitan asesores de escuelas, asistentes bilingües en las empresas, almacenistas en la ATS que es una empresa del gobierno, pero en cada uno de estos tienes que tener tus títulos académicos en regla”.
Agustín quien es padre de una niña, cree que rodearse de gente emprendedora es lo más importante para motivarse a seguir adelante. “Como padre, quiero dar el buen ejemplo a mi hija con mi estudio. Es muy importante leer, escribir, saber hablar en público y esforzarse para descubrir que talento tienes. Si trabajas doce horas, y tienes media hora de almuerzo, pues almuerza y lee al mismo tiempo”.
CON LOS SUEÑOS ADELANTE
Angélica Cisneros de 20 años, cuatleña como Ada, quiere entrar a la universidad para conseguir un mejor trabajo y no tener que trabajar tantas horas con tan poco sueldo. “Después de cinco años en este país, me doy cuenta que el GED, y después la universidad, es el camino para salir de la tienda de ropa donde trabajo y conseguir un mejor trabajo en una oficina, ya sea de recepcionista o archivadora”, dice de su experiencia diaria.
El tiempo de preparación para pasar este examen obligatorio de ingreso a la universidad, dura dependiendo de la capacidad de cada persona, “se estima que son tres meses dependiendo de las capacidades del estudiante, y los recursos técnicos que pueda tener al alcance”, dice Héctor Sánchez, del Distrito Federal, quien emigró a este país desde hace tres años.
Sánchez de 39 años quiere ser médico, y todo lo que gana con su trabajo en una fabrica de materiales para artistas plásticos, lo ahorra para cuando pueda entrar a la universidad a estudiar.
“El GED lo voy a tomar por superación personal primero que todo. Es el preámbulo al titulo profesional para seguir adelante. Nosotros tenemos la capacidad, solo necesitamos una credencial que nos avale”, dice este inmigrante mexicano, agregando,
“gracias al programa de este centro, aprendí bastante inglés y ahora el examen, pero quisiera que hubieran más programas para ofrecérselos a las amas de casa, a los jóvenes y que estos no anduvieran en las calles nada más. La ciudad tiene que difundir esa información para toda la comunidad”.
MAS DE UN SIGLO EN EL BARRIO
La colombiana María Quiroga es la directora del departamento de educación de adultos de la organización comunitaria Union Settlement Association situada en el 237 Este de la calle 104 en El Barrio, quienes llevan 110 años de funcionamiento en el área.
“Estamos aquí desde 1895, y es lo que se llama una organización de base, creada para ayudarle a los inmigrantes a instalarse en las comunidades. La organización opera con fondos públicos y tiene programas de educación básica, alfabetización básica en español, pre-GED y GED, o validación de los estudios de escuela superior”, dice Quiroga en entrevista telefónica.
Esta organización comunitaria ofrece las clases gratis en tres jornadas, mañana, tarde y noche, y también los días sábados. Para los padres que toman las clases y no tienen con quien dejar a sus hijos, el centro posee además un servicio de cuidados de niños por el tiempo que duran las mismas.
“Otros servicios que ofrecemos son el de consejeria de tipo educativo; consejeria de inmigración, entre las que están las clases de ciudadanía; consejeria de salud mental, y consejeria para la ayuda en búsqueda de trabajo. Allí los estudiantes hacen una especie de red para ayudarse unos a otros en encontrar trabajos” dice Quiroga.
Si desea más información puede llamar al telefono (212) 828 6015, o dirigirse a su sede en El Barrio.
fotos: José Bayona.
Comente sobre este artículo.
|