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Nacido en Panamá a principio de los años 80, el contagioso reggaetón está cada día más pegado en la cultura urbana de los yuhi (young urban hispanics), por sus letras sensuales, ritmos cadenciosos, y algunas veces por su mensaje de cambio social.
Gestado en la ciudad de Colón (Panamá), allí los músicos locales influenciados por el reggae jamaiquino empezaron a cantar rap en español. Su principal difusor en un principio fue el cantante Edgardo Franco, mejor conocido como “el general”, quien alcanzó notoriedad con su disco “Tu Pum Pum”, en el año 1988.
A principio de los 90, el género emigra a Puerto Rico en forma de spanish reggae. Se fusiona poco a poco con el estilo de los músicos jóvenes de la isla que a través del rap y el hip hop buscaban un estilo propio. Estos interpretes aprovecharon la facilidad para improvisar y lo mezclaron con ritmos propios, hasta que lo convirtieron en lo que se le conoce hoy día.
Diez años después, este pegajoso ritmo ha tomado por asalto el Caribe, Estados Unidos y América Latina. Ahora su objetivo es conquistar el viejo mundo, empezando por España, donde Don Omar con su “Dale don Dale”, y “Obsesión” del grupo Aventura, triunfan sin ambages.
“Es un movimiento de la juventud y ellos están creciendo con esto. Eso nos garantiza que el reggaetón va a permanecer por mucho tiempo”, dice el reggetonero puertorriqueño Julio Voltio antes de partir a una gira promocional por Europa donde goza de gran popularidad.
“La juventud nos sigue con este tipo de música, y nosotros les llegamos mediante un ritmo que les gusta mucho. Nuestro mensaje es: crean en ustedes mismos, traten de cumplir sus metas y no se dejen llevar por la criminalidad, la droga y la violencia”, agrega Voltio, cuya canción “Julito Maraña”, de su autoría, guarda muchas similitudes con el “Juanito Alimaña” de Willie Colón en los años 80.
TRANSFORMANDO EL RITMO
Puerto Rico fue el sitio donde este género encontró más exponentes y seguidores. Según sus propias palabras, ellos han trabajado fuerte por los últimos quince años, para llegar a donde están hoy día, tarea que no ha sido fácil.
“Años atrás el reggaetón era rechazado en las emisoras de radio por su contenido sexista, y solo basta mencionar los diez años que le costó a Tego Calderón ser reconocido. Hoy día es la imagen principal de la campaña publicitaria de la compañía de licores Hennesy”, dice el nacido y criado en Nueva York, Manuel Alejandro Ruiz, conocido en la industria como Boy Wonder.
“Esto ayudo a abrir las puertas a otros que venían trabajando duro junto a él. Penetrar el mercado americano es importante para llegar al público latino nacido en los Estados Unidos, que aún no se deja convencer por este género”, agrega Ruiz, quien es creador de Choosen Few, un documental de dos horas de duración, con más de 120 entrevistas y 25 canciones originales de los artistas más populares en la historia del género.
Tal vez el auge del reggaetón se dio debido al declive del pop en español, y la ausencia de propuestas rebeldes en el merengue y la salsa. Jóvenes artistas como Ramón Ayala, mejor conocido como Daddy Yankee, le dieron una voz a ese vacío, con canciones como su éxito “La Gasolina”, incluido en su álbum “Barrio Fino”, que llega al casi un millón de copias vendidas hasta la fecha, a pesar de la falta de poesía en su lirica.
“Ahora tenemos latinos que son bilingües y otros que no hablan español, y el reggaetón está ayudando a que muchos de ellos se interesen y vuelvan a sus raíces. Se ha convertido en la voz del latino, y va a ser el ID de los latinos en este país”, dice Orquídea Negra, una de las pocas mujeres dentro del género, nacida en Santo Domingo y criada en el Bronx.
“El reggaetón es un lenguaje y estamos mezclándolo con otros géneros como la bachata y merengue. Cada día el género evoluciona y se adecua a la sociedad en la que estamos. Va a llegar un momento que el latino no tenga que cantar en inglés. Vamos a cantar en español, y el americano va a bailar, por que la música y el ritmo se sienten”, afirma Baby Psycho, compañero de Orquídea Negra en el dúo conocido como LDA.
SEGUIR EVOLUCIONANDO
Los boricuas Nicky Jam, William Omar Landrón (Don Omar), Cesar Farrait (TNT), Vico C, Rey Pirin, y N.O.R.E, son algunos de los que con este ritmo hacen “perrear” a muchas parejas en las discotecas, hablando del movimiento que es como tener sexo pero bailando. Irónicamente los que perrean son llamados gatos.
Por su parte Boy Wonder es mucho más ambicioso y quiere llevar el género a lugares más altos. “Quiero que esté en los desfiles de moda de los grandes diseñadores como Oscar D’La Renta y Carolina Herrera”, dice.
“El reggaetón ha llegado a un nivel que ninguna otra música latina ha llegado. Las emisoras americanas no colocan rap, ahora lo que tienen es reggaetón. La ventas de discos están bien difícil hoy día, y gracias al apoyo de artistas como nosotros, hemos venido a darle oxigeno a la industria musical”, puntualiza.
LOS MARGINADOS SOCIALES
Una de las grandes criticas que enfrentan los reggaetoneros es la de siempre estar envueltos en problemas con la justicia. En las cárceles del Nueva York y Puerto Rico, han pasado temporada varios de ellos, creándose un estigma que tienen que enfrentar a la hora de analizar si son modelos a seguir para la gran cantidad de público joven que escucha su música.
“Los raperos siempre hemos sido marginados y nos han dado de codo. Muchos hemos estado en prisión, pero también han estado políticos, policías, merengueros, y salseros. Cuando se trata de un rapero, lo asocian con la música, y hacen ver que es debido a ella. Clinton le mintió a la corte y siguió siendo presidente, pero a nosotros nos caen con más peso cada vez que pasa algo”, dice el boricua Cesar Farrait, conocido como TNT.
Farrait nacido en el Bronx y criado en Santurce y Trujillo Alto, Puerto Rico, desde los doce años se dedica a la música, grabando en 1988 su primer disco profesionalmente. En 1997 fue condenado a seis años de prisión por conspiración para distribución de narcóticos, los cuales pagó en cárceles federales de Puerto Rico y Estados Unidos.
“Cometí mis errores, los he aceptado, y los he corregido. He sido un ejemplo desde que salí de la cárcel. Nunca he fallado la probatoria, estoy libre de drogas y trabajando. Puedo ser un ejemplo para tus hijos sobre lo que se debe hacer y lo que no, si en el futuro ellos cometen un error, como humanos que también son”, dice Farrait quien actualmente es parte del elenco de la serie televisiva Kojack que se estrena en septiembre próximo a nivel nacional.
Cuando se le increpa sobre si tiene una responsabilidad social con su música por la gran cantidad de seguidores, Farrait es enfático al contestar.
“Si, por que estoy trayendo una realidad, pero mucha gente no le gusta ver la realidad como es realmente. Nuestra música habla de lo que somos. Si toda la vida crecí viendo balas, muerte y cárceles, de eso es lo que voy a hablar. El Reggaetón dice las cosas como son, y como las siente. Por eso se dice que es el sonido del barrio”.
JB® fotos: José Bayona.
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