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Antes que anochezca, la última y más personal novela del escritor cubano Reinaldo Arenas fallecido en Nueva York en 1990 a causa de Sida, fue la obra que no solo inspiró la película estrenada con mucho éxito cuatro años atrás, sino también es la historia en que está basada la ópera que el músico y compositor cubano americano Jorge Martín está a punto de estrenar.
Martín quien desde los cuatro años de edad empezó a estudiar piano en su natal Santiago de Cuba, logró conseguir los derechos para escribir la ópera “Before Night Falls”, varios años antes que Julian Schnabel obtuviera los derechos para hacer la adaptación cinematográfica de la misma novela.
“Reinaldo murió en 1990 y la novela fue publicada en 1992 con mucho éxito. Un amigo me regaló el libro con la idea que hiciera una ópera. En un principio pensé que era una locura pero analizándolo me di cuenta que el personaje de Reinaldo es perfecto para una opera. Es fuerte, está lleno de detalles, de pasión, de vida”, dice este compositor de 46 años.
Inicialmente Martín se encontró con una novela con muchos episodios y personajes, y convertirla en una historia que pudiera ser cantada y representada en el teatro, no era tarea fácil.
“Después de varios intentos hice una sinopsis que consulte con varias personas y funcionaba bastante bien. No me sentía apto para escribir la letra del libreto ya que soy músico, y le pedí a Dolores Koch que lo hiciéramos en conjunto. Ella tradujo la novela del español al inglés y además conoció personalmente a Reinaldo. Después de tener el guión final me encargue de darle forma a la ópera”, explica.
No solo ayudarle a escribir el libreto basado en testimonios de primera mano sino ser el puente para conseguir los derechos de la ópera, fue el trabajo de Dolores Koch a quien Martín localizó después de leer la novela por primera vez en 1994.
“En la última página del libro el único nombre que aparecía era el de ella. Busqué en las páginas blancas de Manhattan y existía una sola persona bajo ese nombre. Llamé y resultó ser la misma Dolores M. Koch del libro. Fue de gran ayuda sobre todo por que Reinaldo dejó un sistema bien complicado para los derechos de sus obras”, aclara.
PEREGRINACIÓN TEMPRANA
Jorge Martín nació en el mismo año que triunfó la revolución cubana. Cinco años más tarde, en 1964, su familia salió sin pertenencia alguna rumbo a España debido a que el negocio de víveres que su padre tenia en la plaza mayor de Santiago de Cuba fue nacionalizado por el nuevo sistema de gobierno.
En 1965 arribó a los Estados Unidos junto a su familia, y desde entonces ha seguido cultivando su pasión por la música que lo llevó a estudiar en la universidad de Yale, y a realizar una maestría y un doctorado en composición musical en la universidad de Columbia en Nueva York.
“Actualmente me dedico a componer música de manera independiente y a escribir música por comisión”, dice Jorge quien vive hace 10 años entre Manhattan y su casa de campo en Vermont, y considera la música vocal y su trabajo con cantantes su mayor éxito profesional.
“Muchos músicos encuentran los cantantes difíciles por que no entienden la psicología del cantante. Cantar es algo muy físico y psicológico. No es como un violín que se toma y se toca, el instrumento vocal está en uno mismo y eso lo hace más personal”, agrega.
Martín recibió en 1999 un premio especial de la Academia Americana de Artes y Letras por su ópera ‘Tobermorey’. Ese mismo año hizo una residencia de tres meses en la Fundación Bogliasco cerca de Génova, Italia, donde terminó de escribir la música para Antes que anochezca, la que es su tercera ópera.
“El tema central de esta es el significado de la libertad para el ser humano. No solo libertad política, sino también sexual, personal y física. Reinaldo siempre tuvo el deseo de liberarse de Holguín, el lugar donde nació en Cuba. Quería conocer un mundo más grande y se encontró con una serie de cárceles. La cárcel de la represión política, la represión sexual y la represión artística”.
“Cuando sale de su cárcel física de dos años en Cuba, viene a Estados Unidos a través del éxodo del Mariel en 1980 para conocer una nueva vida y poder viajar a muchos lugares, pero se encuentra con una nueva cárcel que es el Sida, que lo aniquila antes de cumplir 50 años”, explica Martín sobre su ópera de dos actos y dos horas y media de composición musical.
Para plasmar la idea inicial en el trabajo que está a punto de estrenar, Martín tuvo que comprimir varios personajes en uno solo, al igual que en una o dos escenas de la ópera resumir varios capítulos de la novela en la que la mayoría de personajes son masculinos.
“Para tener voces femeninas cree los personajes de las musas que salen del epílogo a la luna que está al final de la novela. La felicidad y la traición, temas importantes en la literatura de Arenas, también los he materializado en otro de los personajes”.
“En estos momentos estoy terminando las partituras para la orquesta y el coro, y espero que la producción se pueda ver muy pronto ya sea en Miami o en Nueva York”, puntualiza.
JB® Fotos: Adam Pike-Reisner A. J. Sherman y José Bayona.
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