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Uno de los pilares del sueño americano es tener casa propia en suelo norteamericano. Según las estadísticas de la ‘National Associaton of Realtors’ el hispano compra de una a dos casas en su vida, teniendo dificultades a la hora de adquirirlas debido a problemas de crédito y el poco conocimiento del sistema de hipotecas.
“Comprar una casa es fácil. Mantenerla es lo difícil”, explica Carlos Barona de ascendencia colombiana, y gerente de un club de golf en Long Island. “Cuando la entregan es mucho el dinero que hay que invertirle en reparaciones y limpieza. En estos momentos estoy exterminando una invasión de ratones que encontramos cuando quisimos mudarnos”.
Carlos de 31 años, acaba de adquirir su casa en College Points, Queens, para vivir con Julieth su esposa y sus hijos de 9 y 5 años. Como la gran mayoría de hispanos que desean comprar propiedad, Carlos se encontró con muchos inconvenientes a la hora de adquirir su propiedad.
“Cuando quieres comprar todo el mundo pone muchos obstáculos, y eso hace que lo veas más difícil. El banco te pregunta varias veces, ¿quieres comprar esta propiedad? ¿estás seguro?. Mucha gente al oír que vale 500 mil o 600 mil dólares se asusta y no lo hacen. Decidí tomar el riesgo, y aquí estoy”, dice.
Barona y su familia tuvieron que esperar más de dos meses para recibir las llaves de su nuevo hogar, ya que el banco que hizo el préstamo se demoró más de lo previsto en tomar la decisión, sin ofrecer explicación alguna.
“El agente de bienes raíces debe hacer la hipoteca con el banco con el que mantiene una relación de trabajo. El proceso es mucho más rápido y hay menos posibilidad que el comprador sea rechazado. El banco tramita primero las hipotecas de los agentes con los que trabajan continuamente”, aclara el agente de bienes raíces puertorriqueño Omar Forestier.
“El puntaje en el crédito, que no debe ser menor de 650, y el dinero que el comprador produce mensualmente, es lo que determina la propiedad que puede adquirir”, explica Forestier quien junto a su esposa Rosana, han comprado y vendido propiedades para clientes hispanos por los últimos cinco años.
“Algunas personas quieren una casa de dos familia o de tres familias, pero lo que producen mensualmente no alcanza para mantener la propiedad, inclusive si tienen para hacer el pago inicial”, agrega. “Otros compran casa de dos o tres familias por que quieren rentar uno de los apartamentos para pagar parte de la hipoteca, y veces el apartamento no se renta, o los inquilinos no pagan. Todo eso es lo que el banco revisa al estudiar la solicitud de préstamo”.
Una de los percepciones erróneas del primer comprador hispano es subestimar los costos adheridos a la adquisición final de una propiedad. Los llamados “gastos de cierre”, el título de propiedad y el pago del abogado, suman por lo regular un 4% o 5% del costo total de la propiedad.
“Muchos bancos hoy día añaden este monto al costo de la propiedad convirtiéndose en parte de la hipoteca” dice Forestier. “Actualmente existe mucha competencia para la compra de propiedad, y la persona que tenga el ‘down payment’ más alto es el comprador que el banco le da más preferencia”.
Si de poca liquidez financiera se trata, la ciudad y el gobierno federal ofrecen varios programas para compradores de propiedad por vez primera (First Time Buyers), en los cuales el comprador recibe un subsidio gratis para impulsar la compra de su primera casa.
“Es importante hablar con el banco que hace el préstamo y el agente de bienes raíces para obtener información sobre estos programas”, aclara Rosana Forestier. “El comprador y el agente también tienen la oportunidad de trabajar con una compañía de hipotecas (Mortgage company), que trabajan con todos los bancos. Si el comprador va al Chase, por ejemplo, ellos solo le van a ofrecer sus programas de compra de vivienda”.
Aparte de las compañías hipotecarias de carácter privado, las personas de moderados y bajos recursos cuentan con SONYMA (State of New York Mortgage Agency), una agencia estatal que ofrece financiamiento económico para hipotecas, además de préstamos para remodelación, todo a través de una red de prestamistas autorizados.
Por eso a la hora de adquirir vivienda propia, hay que investigar a fondo las opciones que existen para los compradores que desean encontrar un sitio, que no solo es el que quieren, sino el que se adapta a sus necesidades. Para ello es importante contar con la persona idónea que les ayude en ese proceso.
“Es necesario aclarar que el agente de bienes raíces representa al vendedor de la propiedad, y trabaja para él. El comprador no debería decir algo que no quiere que el vendedor se entere”, explica Rosana. “Si el comprador le dice al agente que puede pagar 900 mil dólares por la propiedad, pero desea ofrecer 700 mil dólares, el agente está obligado por ley a decirle al vendedor que el cliente puede pagar 900 mil dólares. No todos los agentes explican esto, pero es la ley”.
Si desea saber más sobre consejos para compra de vivienda, y el programa First Time Buyers, puede consultar la página web en español http://www.espanol.hud.gov/ . Para acceder a hipotecas a bajo costo de SONYMA puede visitar www.sonyma.org o llamar al 1800 382 4663. Para contactar a Omar Forestier puede llamar al (718) 446 1300 en Elmhurts, Queens.
JB® Fotos: José Bayona.
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